La región de Flandes se caracteriza por ser un territorio con alta intensidad ganadera y un marco regulatorio exigente, donde los sistemas agrícolas, el tratamiento de aguas residuales, la industria y el sector energético están estrechamente interconectados. Las políticas estrictas en materia de nutrientes, incluida la aplicación de la Directiva de Nitratos y los sistemas de autorización, condicionan de forma significativa cómo se gestionan el nitrógeno (N) y el fósforo (P) en los distintos sectores. Al mismo tiempo, la región cuenta con una infraestructura avanzada para el tratamiento de residuos, el procesamiento de purines y la producción de bioenergía, lo que genera tanto limitaciones como oportunidades para avanzar hacia una mayor circularidad de nutrientes.
Los talleres organizados en el Clúster Regional de Bélgica se centraron en los sectores más relevantes para la recuperación y reutilización de nutrientes, incluyendo la agricultura, otros sectores primarios, la gestión de agua y residuos, la energía y el transporte, y la industria.
Un elemento distintivo del enfoque belga fue la integración de los talleres en estructuras de clúster y gobernanza ya existentes, en particular a través de Nutricycle Vlaanderen.
Durante las actividades, se pusieron de manifiesto varios insights específicos del contexto belga, comunes a los distintos sectores:
- Las infraestructuras de tratamiento de aguas residuales y de gestión de purines se identificaron como puntos clave para la recuperación de nutrientes, apoyadas por sistemas técnicos consolidados, aunque condicionadas por la complejidad regulatoria.
- Un fuerte interés en enfoques de bioeconomía y biorrefinería, tanto verdes como azules, como vías prácticas para valorizar corrientes ricas en nutrientes.
- Los marcos regulatorios se perciben a la vez como impulsores y limitantes: existe una elevada ambición política, pero los procedimientos de autorización y la incertidumbre legal dificultan la escalabilidad de las soluciones.
- Se destacó la necesidad de reforzar la coordinación entre agricultura, servicios públicos, industria y responsables políticos para avanzar desde proyectos piloto hacia soluciones aplicables a escala regional.
Las actividades reunieron a un grupo amplio y diverso de actores regionales, entre ellos personal investigador, administraciones públicas, organizaciones sectoriales, representantes de la industria, proveedores tecnológicos y profesionales del sector. Casi 90 personas participaron en los talleres, de los cuales 23 se incorporaron formalmente al Clúster, confirmando su interés en seguir implicados en las próximas fases del proyecto.
En conjunto, estos resultados sitúan al Clúster Regional de Bélgica como un referente clave dentro de NPower para avanzar en la recuperación de nutrientes, la alineación de marcos de gobernanza y el desarrollo de estrategias de bioeconomía circular en contextos altamente regulados.