Con el objetivo de reequilibrar los flujos de nitrógeno (N) y fósforo (P) en Europa, NPower está demostrando seis tecnologías
piloto que recuperan nutrientes de diferentes corrientes residuales y los transforman en fertilizantes recuperados de alto valor.
Uno de estos seis pilotos está liderado por JISAP, una empresa dedicada a la producción porcina en la Región de Murcia con amplia
experiencia en la gestión de purines. La tecnología demostrada combina un tratamiento biológico y sistemas de nanoburbujas para
mejorar la calidad y el valor agronómico del purín porcino.
Del purín porcino a fertilizantes recuperados
El piloto se está demostrando en una explotación porcina comercial, donde se generan alrededor de 5.000 m³ de purín al año. En lugar
de considerar este subproducto como un residuo que debe gestionarse, la tecnología busca transformarlo en productos fertilizantes más
seguros, eficientes y con una menor huella ambiental.
El proceso combina dos tecnologías complementarias. En primer lugar, cócteles bacterianos realizan un tratamiento biológico del purín,
favoreciendo la degradación de la materia orgánica y optimizando procesos clave como la nitrificación y la desnitrificación. Posteriormente,
la aplicación de tecnología de nanoburbujas mejora las características fisicoquímicas de la fracción líquida, aumentando su calidad y
facilitando su aprovechamiento agrícola.
Como explica David Mena, técnico veterinario de JISAP:
“El objetivo de esta tecnología es biotransformar este residuo en un subproducto eficiente y seguro, con un valor fertilizante demostrado
y una huella ambiental reducida.”
Tres fertilizantes recuperados a partir de una única corriente residual
Gracias a este tratamiento integrado, el piloto permite obtener tres fertilizantes recuperados, cada uno con aplicaciones específicas en agricultura:
- Un fertilizante sólido obtenido tras el tratamiento biológico.
- Un fertilizante líquido con menor concentración de nitrógeno total, optimizado para su aplicación mediante riego.
- Una fracción líquida enriquecida, tratada con tecnología de nanoburbujas para mejorar su manejo y aplicación en sistemas de fertirrigación.
Al recuperar y optimizar estos flujos de nutrientes, el piloto incrementa el valor del purín porcino y facilita una gestión más eficiente y sostenible.
Beneficios que van más allá del tratamiento del purín
Los beneficios de esta tecnología trascienden la gestión del purín.
Según explica David Mena, se espera que el proceso permita reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 20 % y un 30 %, disminuir la
dependencia de fertilizantes minerales convencionales y transformar un residuo ganadero en productos fertilizantes con un menor impacto ambiental.
Además de estos beneficios técnicos, el piloto demuestra cómo la producción ganadera puede desempeñar un papel activo en una economía circular de los nutrientes,
donde los residuos se convierten en recursos que permanecen dentro del sistema agrícola.
A medida que avance NPower, los resultados de este piloto contribuirán a validar nuevas tecnologías de recuperación de nutrientes y fertilizantes recuperados
que favorezcan una gestión más sostenible del nitrógeno y el fósforo en Europa.
Descubre más sobre esta tecnología en el vídeo a continuación.
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